Mi viaje, mi aprendizaje, el compartir y mi enseñanza”

Está aquí y está allí, está lejos y está cerca, es profundo y es alto, en tal forma creado que no es esto ni aquello.

Meister Eckart -El fruto de la nada” (1998)

Recientemente tuve la oportunidad de viajar a San José, Costa Rica en un proceso de aprendizaje con una maestra de maestras. Literalmente fue pasar por la Universidad, por una Especialización, ¡¡¡Sumado un Posgrado y Doctorado… TODO AL TIEMPO!!!

Qué bendición, que privilegio de que sea mi maestra, y que bárbara las energías y el deseo de compartir su sabiduría y sus aprendizajes, de confiar en las mías y de unificar esfuerzos para ayudar a encontrar respuestas a otras personas que deseaban aliviar sus dolores. Cuando entendemos el poder que tenemos de sanarnos unos a otros y permitimos bajar nuestros EGOS, y nuestra soberbia, logramos abrir espacios para sanar nuestras tristezas y sufrimientos, a veces no somos ni conscientes de que tanta basura hemos acumulado, y con tantas emociones dañinas nos hemos formado, contagiando a los demás de nuestras malas vibraciones, inclusive culpando a los demás por todo lo que nos sucede.

Es triste ver como podemos ir entrando en procesos de bienestar y sanación con tantas herramientas que hoy en día existen, que no cuestan y están al alcance de todos y aún así preferimos quedarnos con toda la mugre energética y emocional.

Por eso hoy celebro y agradezco a los más de 30 seres humanos maravillosos que confiaron en mi y me permitieron aportar en su camino de desintoxicación, les afirmo que todos somos una sola energía y que todo lo que yo sanaba y ellos lo sanaban: lo sanábamos todos… ¿no se si me explico? Pero una vez tu vas elevando tus pensamientos, energetizando tu cuerpo y elevando tu data vibratoria, creas espacios en el subconsciente para tener puntos de vista diferente y que te des permiso de crear nuevas oportunidades para tu vida, eliminando la basura que ya no te sirve. Conectándote contigo mismo y desarrollando una armonía diferente en tu cuerpo físico, energético y emocional

Pude tener toda clase de personas con diferentes dolores, niveles socioeconómicos, con diferentes religiones, géneros y edades, en aspectos materiales, físicos, espirituales y emocionales, y lo curioso es que en términos generales, predomina lo mismo en todos, la falta de amor propio, el amor que a veces nos hace falta tenernos a nosotros mismos, lo digo por experiencia, me costó mucho aprenderme a querer y valorarme… todos los días aprendo aún algo nuevo al respecto. A veces no es que no sepamos dar amor, al revés pensamos mucho en los demás, (que no es que está mal), pensamos en nuestros padres, nuestras parejas, nuestros hijos, nuestros trabajos, en fin… lo complicado es cuando nos abandonamos a nosotros mismos por todos los demás, cuando no, nos damos el permiso de escogernos, de ser auténticos y de ser como somos, cuando no nos escuchamos y conectamos con nuestro niño interior, cuando no aprendemos a aceptar la ley del merecimiento para nosotros y aceptar que merecemos todo lo mejor, cuando no dejamos las mascaras y continuamos queriendo complacer a los demás o entrar en los estereotipos que exige nuestro entorno.

Parte de mi viaje y aprendizaje fue entender que, a través del amor, sanamos, perdonamos, nos reinventamos y reparamos, a mucho les suena cursi y no o entienden. A mi cada vez me suena más sagrado el poder del amor, cada vez lo aplico más y veo sus resultados maravillosos, que vienen de la fe en nuestras intensiones y cada vez veo transformaciones más extraordinarias y mágicas en personas que lo creen igual que yo y se dan el permiso de sanar.

(Aclaro que estas transformaciones los pueden alejar, cómo me paso a mi, de personas que creíamos que eran importantes en nuestras vidas, pero al final reconoces que ya no vibran igual que tu, no comparten nada que los pueda mantener en el mismo camino y enfoque y que por el contrario se convierten en roba energía (Chulos energéticos) y terminan siendo dañinas y toxicas para tu alma y vibración. A esas personas, déjalas ir).

La vida es tan corta y la podemos perder tan rápido que por hoy, sólo te dejo con esta frase, que no es mía, pero me encantó, porque resume los dones y privilegios que nos han dado para ser felices (Si logras comprender la magnitud de lo que esto significa):

“No hay que comprender a Dios ni considerarlo como algo ajeno a mí…Alguna gente simple se imagina que deberían ver a Dios como si estuviera allí y ellos aquí. Pero esto no es así. Dios y yo somos uno”.

“Meister Eckart -El fruto de la nada” (1998)

Estar Agradecidos!!!

Esta sana terapia de dar las gracias y reconocer lo afortunados que somos, nos acerca a la alegría, a la felicidad; el agradecer que estamos vivos, con la salud que tenemos, con la gente que nos rodea y con todos los bienes, herramientas, conocimientos y estructura que tenemos, nos permite conectarnos con una energía más alta, para desarrollar relaciones más armoniosas, estables, con apertura a recibir más bendiciones, en la abundancia y prosperidad.

No significa que en la vida no se nos presenten situaciones por resolver, momentos difíciles y hasta de dolor, pero al tener una data vibratoria más alta, creamos espacios para solucionar las cosas, con nuevas posibilidades y con perspectivas más positivas que estando de modo negativo, no podríamos administrar esa emoción de la forma correcta y lo que hacemos es atraer más energía de baja vibración.

Por eso, es súper importante saber qué tipo de energía estamos teniendo, en qué nos estamos enfocando, qué clase de pensamientos estamos atrayendo y con qué nivel de personas estamos rodeándonos, ya que todos estos puntos son básicos para desarrollar una armonía perfecta y sintonizarnos con un nivel más elevado de conciencia.

Si te sientes con energía baja, cansado, triste, deprimido, desubicado o desenfocado, es el momento de hacer un alto. Toma sólo 16 segundos cambiar un pensamiento negativo a uno positivo. Cambiar tu enfoque y elegir transformar o reemplazar la emoción que estamos sintiendo.

Es el espacio y el tiempo para centrarte en ti mismo, en conectar con tu niño interior; Meditar, escucharte, quererte y dejarte sorprender por lo que pueda pasar sin quererlo controlar… recibir y apreciar todo lo que nos envíe el universo.

Muchas personas se quedan con su dolor, se quedan en el pasado sin darse la oportunidad de sanar y perdonar.

Ser conscientes del daño que nos hacemos al no superar el dolor del pasado, puede marcar la diferencia en cambiar tu presente y poder tener un futuro con más bienestar físico y emocional. Al igual que no ser una persona consciente del agradecimiento.

A veces creemos que la felicidad se basa en tener muchas cosas que deseamos. Cosas que ni siquiera disfrutaremos como lo imaginamos. Deberíamos desear menos y apreciar más…

Cuando la vida nos da lecciones de desapego y soltamos esa emoción de dolor, podemos elegir entender la lección de esa pérdida o no entenderla y quedarnos desde la posición de víctima. O darnos el permiso para sanar y que surga algo maravilloso en nosotros, que nace desde ese mismo desapego, desde el no estar en modo automático, deseando y deseando y quedarnos en ese modo (standby, esperando resultados con parálisis de tomar acción. Así no funciona). Sólo funciona, sí, nos conectamos más con nuestro ser, con la esencia y fuerza que tenemos en el interior de nuestro corazón, sin querer buscar la felicidad en el exterior o en los demás, solo dentro de nosotros  mismos.

Al soltar y no desear desde los caprichos, nos conectamos con la abundancia, ya que prima la intención de nuestras ideas, proyectos, metas o retos, desapegándonos del deseo de control, de querer, poseer, tener, aparentar, mostrar y acumular.

Así que, libérate de todas las cargas pesadas, aprende a viajar ligero. Cuesta mucho, pero una vez lo logras te cambia la vida.

Agradece, comparte, recibe y da, da mucho, da risas, ríe todo lo que puedas, canta, baila, medita, respira, viaja, ama y suelta todo lo que te corresponde soltar. Yo empecé y ya no quiero parar.

Primogénito

Eres el latido interno de mi corazón. Mi primer gran amor, aunque confieso que fue lleno de emoción, la rápida evolución de tu llegada causó también confusión, pués ser primeriza enfatiza toda un acontecimiento de total conmoción; imaginarte me generaba una gran ilusión con total excitación y todo esto sucedió sin alguna meditación y ninguna precaución.

Llegaste de sorpresa y mi mundo recibió una promesa de amor. Tu no habías nacido y ya nos habías movido. Nos habías unido, dejamos de ser dos mundos para formar un hogar de tres y desde que llegaste nuestra vida cambiaste, nos alégraste y el amor por ti lo avivaste.

Primogénito naciste y en mi orgullo te convertiste, todo un muñeco de amor, que derritió nuestro corazón.

Creciste y tu mundo construiste. conseguiste, ser único y especial, rompiendo los paradigmas para nosotros de amar y educar.

Tu inteligencia no aceptaba negligencias de papás, nos retaste a cambiar y juntos nos pudimos transformar.

Aún de grande, continúan tus enseñanzas, con toda tu esencia y solo tu presencia, me mantienes llena de tus herencias. Aquellas que explicas con mucha coherencia relatando tus creencias, donde te organizas y siempre surges de las cenizas.

Así, me convertiste en madre, y tú te convertiste en mi primogénito, que según la Biblia significa;  primer hijo varón consagrado a Dios. Suceso que bendigo cada día de mi existencia.

Aunque hoy te tenga lejos y tu ausencia me lleve a la tristeza, me conformo con pensarte, querer abrazarte y desearte felicidad, desde donde yo esté.

Te quiero; te quiero mi chiquito lindo, ahora todo un hombresote grandote. Yo seré, siempre feliz de que seas tú mi primer hijo y mi primer gran amor, con total conexión y dedicación sin explicación.

Si me muriera mañana!

¿Quisiera saber, si me muriera mañana que hubieras querido decirme que no me dijiste?.

Que hubiéramos hecho diferente, que paseos y aventuras nuevas nos faltaron, que bailes dejamos de bailar, cuantas películas nos perdimos y que tantas canciones que no volveremos a tararear.

Cuantas palabras crees que dejaríamos de expresarnos y de cuántas crees que nos faltarían para que me las susurraras al oído. Tantos abrazos perdidos, besos esfumados y noches de pasión que nos perderíamos!!

Si me muriera mañana, tu sabrías todo lo que significaste para mí. Todas las alegrías y tristezas; todas las sorpresas compartidas y todos los dolores por los que pasamos, para llegar a las reconciliaciones y así volver a intentarlo las veces que hubieran sido las necesarias para valorarnos y querernos.

Si me muriera mañana, que más hubieras querido vivir conmigo, que más hubieras querido hacerme y que sería lo que más te dolería por no haberlo podido vivir juntos, que sería eso que no realizamos y que ya que no se podrá hacer porque ya no estaré.

Si me muriera mañana… que puede ser una posibilidad; yo ya te dije y te demostré cuanto te amo. Así que aprovecha y dímelo todo sin esperar y guardarte nada.

No te calles ninguna palabra, ningún sentimiento. No te quedes con todo en tu alma, compártelo. Quiero oírlo y vivirlo todo sin esperar a que yo muera mañana.

“Sorprenderse”

Hoy soy consciente del significado de darnos el permiso de sorprendernos, y me refiero en todos los sentidos de la palabra.

Sorprendernos significa tener la capacidad de soltar el control y el deseo de tener siempre la razón o la intensión de que las cosas sucedan como esperamos que se den, como si pudiéramos saber como deben concluir las cosas que planificamos o esperamos; cómo también nos sucede con las personas, cuando deseamos que actúen o respondan acorde a nuestras expectativas.

Recientemente, he estado haciendo preguntas abiertas al universo sin querer tener la respuesta. Permitiéndome que cualquier cosa pueda pasar… y así sorprenderme sin tener juicios sobre nada, esperar cualquier cosa o cualquier persona.

Soltar me llevó a viajar, me acercó más a cumplir mi sueño de ayudar a otros a través de mis terapias de amor, incrementando mis horas de trabajo, conociendo seres extraordinarios que a la vez están transformando mi vida.

Estoy haciendo cada vez más, lo que realmente amo hacer, y lo que disfruto de todo este proceso es que no dejo de sorprenderme, es maravilloso cómo puede uno aprender tanto cada día, de igual manera, el universo me sorprendió con las personas… especialmente con aquellas con las que creí que nunca cambiarían, como dice el dicho de que “loro viejo, nunca aprende a hablar”, pues éste loro ha demostrado contundentes cambios… de esos que te sorprenden y te hacen muy feliz.

Dejarme sorprender, ha sido alcanzar y abrir muchas puertas que antes creía no poder manejar, o no ser merecedora de las cosas buenas que me sucedían. Estoy feliz manteniendo la sinfonía de mis preguntas al universo sin respuestas, estoy feliz, reinventándome sola todos los días, pero sintiéndome más acompañada que nunca antes.

Estoy feliz y sigo sorprendiéndome. No quiero que esto acabe. Quiero que esta metodología se multiplique para que más personas se unan a sentir esta felicidad que siento, quiero que suelten sus creencias limitadoras y que suelten el control para liberarse y regalarse estos espacios para crear nuevas realidades, nuevas posibilidades, poder hacer cosas diferentes y esperar cosas nuevas.

Todo es posible y sorprenderse es la clave para que vivas en esta magia.

No podemos renunciar al AMOR

Nos merecemos intentarlo cuantas veces sea necesario; cuántas veces nos demos la oportunidad de perdonar y perdonarnos.

Renunciar al AMOR, es como renunciar a ser FELICES.

Pués compartir, para dar y expresar nuestros sentimientos son la base para canalizar nuestras energías y expandir la intensión de nuestra afecto hacia la otra persona, deseando que en armonía la relación fluya elevando nuestra data vibratoria y por ende sintiéndonos más a gusto con todo lo que hacemos, damos y recibimos.

No podemos desistir de sentir mariposas en el estómago, sin importar nuestra edad. Se vale ser cursi; porque a nuestro niño interior siempre lo debemos escuchar, debemos permitirle usar su creatividad, dejarlo jugar y disfrutar la vida, éste siempre sabe actuar desde el corazón el amor no necesita la razón.

Desistir sin intentarlo una y otra vez, es darnos por vencidos y no venir a cumplir nuestra misión de amar. Nos cerramos a querer por miedo, por el maldito orgullo y EGO, porque queremos tener siempre el argumento perfecto y nos volvemos testarudos. Sin amor; somos más vulnerables a SER seres amargados, tóxicos, solitarios, tristes y con baja vibración.

El poder AMAR, es lo que nos permite explorar la capacidad de ser seres maravillosos, con alegrías, con entusiasmo para descubrir, para sentir, para querer, ser mejores seres humanos, por la otra persona que nos inspira, que logra hacer brotar todo lo mejor desde el fondo de nuestra ALMA. De ahí, surge lo que en esencia somos y podemos hacer por AMOR.

Por eso hay que “AMARNOS LOCAMENTE; PRIMERO A NOSOTROS MISMOS … luego a los demás, para que renazca lo mejor que tenemos para DAR”.

Así que lánzate a querer buscar el AMOR, te garantizo que siempre lo hallarás, si así te lo propones.

Yo tengo esa capacidad de no darme por vencida y disfrutar del AMOR.

ESO CAMBIA TODO, PORQUE CREAMOS NUEVAS OPORTUNIDADES PARA QUE TODO SEA POSIBLE; INCLUSIVE EL AMOR!!!!

ESTRELLAS FUGACES

¿Te has sentado alguna vez a mirar las estrellas, esperando ver alguna que pase fugazmente?

Siempre me ha fascinado las maravillas del cielo; su grandeza, su luz, su sol, su luna, sus colores, las formas de las nubes, hasta los truenos… con sus rayos y centellas!

Pero especialmente las estrellas tienen un efecto energético y simbólico en mí; son cómo el reflejo de muchas almas que ya no existen pero que dejan huella con su luz, para que nosotros recordemos su legado.

Hay personas que llegan a tu vida como esas estrellas fugaces, aparecen y desaparecen, pero generalmente, sientes su luz, en el momento en que más lo necesitas, son como pequeñas señales del universo que yo llamo regalos celestiales, su brillo llega a ti, con esa calidez, (de esa que te acaricia, como si fuera un manto de protección), pero que te hacen sentir que nada malo puede pasar: porque lo percibes en una energía que se siente o está presente en ti, y a pesar de su distancia te hace sentir que siempre podrás contar con su apoyo, con todo su esplendor a pesar de las circunstancias.

Estrellas que te acompañan y te guían en el camino, a veces duro, difícil, solitario, sombrío. Otros con mejores circunstancias, que son más positivas… porque son caminos que se abren a nuevas oportunidades, con senderos bellos, llenos de luz, paz, alegría y muchas bendiciones.

Pero no importa si estás en buenos momentos, si permitimos que el desbalance llega a nuestra vida, perdemos el equilibrio y le damos fuerza y espacio a nuestros miedos, nuestras dudas, vamos perdiendo confianza, fuerza, energía y los pensamientos negativos van cogiendo potencia, minimizando lo positivo en nuestras vidas. Dejando de ver las estrellas, de sentirlas, privandonos de su luz, de poder ser iluminados por ellas.

Por eso podemos pasar de los momentos más maravillosos a los más catastróficos en segundos, convirtiendo nuestras situaciones en momentos de caos; de perder esa chispa que nos titila en el corazón, como lo hacen las estrellas. Perdiendo nuestros pasos, olvidándonos de sanar nuestros pensamientos, de ser ejemplo y de aplicar las enseñanzas.

Somos muy buenos en teoría pero generalmente malos en la práctica, malos en el paso a la acción. Muchas veces esto me sucede o al menos lo percibo así en mí, es más fácil mostrar opciones y caminos que caminarlos. Sin que suene pedante o creída les confieso que sé que soy muy buena coaching, tengo la información adecuada y afortunadamente el universo me guía para ser intuitiva, para ser canal y dar soporte, apoyo y bienestar a las personas que lo necesiten, pero aplicar todos estos conocimientos en mi vida o en mis seres queridos es más difícil.

Debemos buscar las estrellas que nos muevan, que nos motiven e inspiren para alcanzarlas.

Estrellas que nos ayuden a ser mejores cada día, a evolucionar y activar un despertar de conciencia.

Necesitamos expandir nuestros corazones para que podamos tocar vidas y permitir ser tocados en diferentes formas y con múltiples personas que en el camino se convierten en esos maestros que nos cambian.

Enseñándonos a perdonar, a soltar, a dar y compartir para hacer las cosas con esencia de verdad, porque simplemente deseamos hacerlas, sin razón, sin EGO, sin recibir reconocimiento alguno o premiación.

Estrellas que nos enseñan a tener intensiones reales, iluminadas, llenas de bienestar y de manera desinteresada.

Debemos ser grandes en todo el sentido de la palabra; como cuando nuestras semillas surgen de esa realidad, nuestra conciencia procesa nuestros pensamientos, ideas o vivencias de una manera más profunda, con una energía más pura, más sana.

Es el momento en que dejamos de actuar por presión o porque prima un interés. Ya que realizas que lo que haces, nace desde tu esencia… tu corazón.

Mirar al cielo y ver su grandeza me recuerda que soy afortunada. Algunas estrellas, me hacen espejo, otras me obligan a ir más lejos, a reconocer que cada estrella es diferente y su poderío se refleja en el brillo de ellas, en cada uno de mis maestros de vida.

No quiero dejar de reinventarme. Me gusta este nuevo camino que me llevaron a descubrir y que ahora yo elegí.

Reconozco que el camino para llegar a donde estoy ahora, fue muy duro, lleno de dolores, perdidas, quebrantos de salud, golpes económicos, bombardeos en las experiencias del amor, adaptación a múltiples cambios, situaciones complicadas y todas diferentes, que me sacaron, no sólo de mi zona de confort, si no de mi vida como la conocía hasta ese momento.
Un año después, practico ver estrellas cada vez que puedo y me doy el permiso.
Verlas, es una terapia para reenergetizarme, para conectar con en mis seres queridos, descubrir nuevas cosas en los desconocidos y dejarme sorprender por el universo.
Sigo practicándolo, pero lo bueno es que cuando lo hago, mi fuerza cambia y permito darle a mi intelecto y subconsciente la posibilidad de que la luz, las estrellas deben ser conectadas y entendibles para nuestra alma y corazón, no para nuestra mente racional; Esa no permite llegar a lo abstracto, a lo intangible, pero el corazón si!!