Relatos; historias y relaciones.

Ella era una mujer muy mala, en un cuento infantil representaría a la bruja, con la típica fachada de buena y que nadie le creería que mata ni a un mosco. Pués ésta, era una de esas que aparentaba ser buena, amorosa y dulce. Pero en el fondo era una mujer manipuladora, controladora y sus intensiones eras oscuras, era una vividora y todo lo que hacía, era pensando en ella, en un objetivo para su favor, para su confort y para su comodidad. Siempre beneficiandose a expensas de los demás.

En esta historia, aparece el que sería el principe, a quién ella fingía que lo amaba, (al principio tal vez), pués todo al comienzo funciona de maravilla. Cómo dicen por ahí… “Escoba nueva, barre siempre bien”. Y la relación marchó bien los primeros meses.

Pero con el tiempo, se fue transformando y los conflictos apareciendo, los actos la volvieron cada vez más intensa, abusiva, enloquecedora, oscura y eso, lo percibía él; quién cada vez más, era menos feliz a su lado.

Él sólo quería estar más lejos de ella, para no tener que verla, oírla y convivir con sus cosas lo menos posible.

Él era un espíritu libre, no le gustaban los conflictos, menos los dramas, detestaba la manipulación y mucho más el control que ella quería imponer ante sus caprichos.

La relación de ellos, era una convivencia en piloto automático, más por rutina que por amor.

Los repentinos y constantes cambios en el temperamento de ella y sus reacciones ante todo lo de él, lo fueron desesperando y agotando rápidamente su relación.

Él, se desilusionó de ella muy pronto y poco a poco se le fue acabando la ilusión de la conquista y pasando a la monotonía de la rutina y la desesperación. Para él, era claro que ya nada los unía, ya no la deseaba más a su lado y lo que alguna vez lo había motivado a soñar a futuro con ella, ya no lo inspiraba, ni motivaba a querer hacerlo realidad.

Ella notó los cambios en él, lo que la puso en alerta y la activó para recurrir a sus variadas estrategias de manipulación… nada de sus tácticas hicieron efecto en él… afortunadamente!

Eso la enfureció. Ella no lo dejaría tan fácil para que el volara a su libre alberdrio, su maquiavelico plan eran no soltarlo, y mucho menos dejarlo en paz… ella no lo quería perder era obvio… el era su proveedor.

Una pareja dispareja. Una relación por comodidad, con una convivencia mayormente desagradable, de gritos, desacuerdos, conflictos y peleas. Así era, su diario compartir.

Por otro lado… él tenía una gran amiga… que sería cómo la princesa en esta historia; Ojo no era la amante. Era la amiga!!!

Una amiga del alma, de corazón a corazón, de hace muchos años atrás. Eran de esos amigos que se amaban por siempre y que se apoyaban en los buenos y malos momentos, a pesar de eso, el destino siempre los había mantenido distanciados.

Él, en un momento de euforia con una inusual inocencia, cometió el error de mencionar una historia de su amiga en alguna ocasión a su pareja y ésta, llena de celos y furia, con su lado oscuro y mal intensionado le mandó hacer a la amiga y también para él, uno de esos trabajos oscuros, negros por la ira y la rabia, que le generó descubrir el vínculo que existía entre ellos, decretando separarlos.

Hechizos miserables, de esos que sólo con una cosa se pueden contrarrestar (con el amor puro de corazón, ese que es el verdadero en las almas).

Romper este hechizo maléfico, era muy difícil, era evidente que sólos no lo podrían hacer, y no cualquiera les podría ayudar a romper esta magia negra de gran dificultad, por que surguió de los deseos del odio de ella, por la intensión destructora con que se originan las envidias, los celos, el egoismo y su energía negativa, esa que tiene resultados fatales, logrando hacer un terrible daño y dolor hacia las víctimas, en este caso hacerle daño a la amiga y por ende a él, para generar conflictos y peleas separándolos para siempre.

(Una verdadera mujer no le hace daño a la persona que dice que ama… menos brujería. Eso no es amor, eso es enfermizo.)

Sin embargo, al conocer su perfil su comportamiento, era de esperar al igual que sus acciones, ella era malévola, pués se creía la más viva, la que se las sabía todas.

En ella, ya no había nada de luz, en ella todo era caos y oscuridad; por ende nada bueno podía surgir de sus actos.

Resultados: La amiga sufrió crueles ataques, en muchos frentes, dolieron más los emocionales que los físicos y los sufrió de multiples maneras, por mucho tiempo… pero aún así, no logró acabarla (aunque casi lo hace), pero ella, la amiga, era una mujer buena, que tenía un corazón bondadoso, amoroso y por eso los ángeles la protegieron.

A él le pasó igual, sólo que él no sabe nada de lo sucedido y ni se lo imagina, Solo lo lastimó y lo alejó de su felicidad, marcándolo de por vida.

A los dos les dañó su final feliz, logró afectarlos, lastimarlos y separarlos.

Lo que no sabe es que a largo plazo la más afectada será ella. Pués recibirá su castigo por mala persona y por justicia universal.

Algún día, veremos a esa mujer recibir lo que con tanta maldad sembró, todas sus intensiones dañinas se le devolverán con la misma dimensión con la que las creó, la vida se encargará de enseñarle la lección. Eso lo sé.

Aunque el mal ya quedó hecho. Los amigos están separados. Y este relato ha sido desafortudado.

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YO no TENGO un MILLÓN de AMIGOS

Yo no tengo un millón de amigos. Pero entre los pocos que tengo y que he tenido, he atesorado millones de momentos felices.

Hay muchas clases de amigos, unos alegres, otros dramáticos, están los apasionados, los tímidos, los parecidos a ti, los totalmente opuestos… en fin, no importa lo diferentes o iguales que sean, si llegan a tu vida siempre es por algo, así lo he comprobado pues de todos alguna lección ha quedado. He compartido con amistades maravillosas que en mi vida han sido maestros de amor y algunos de dolor, pero todas muy significativas.

Yo he tenido una Mamá, que ha sido como una amiga y una amiga que ha sido como una Mamá.
He tenido una amiga que me ha a cobijado como una hermana; y una hermana que está lejos, pero es mi amiga de siempre, aunque ahora sea virtual.
Hay amigas que son maestras y maestras que a través de sus enseñanzas se vuelven amigas.
He tenido amigas del alma, amigas de infancia, amigas de casadas, luego llegan las separadas. Aparecen las casuales y nunca faltan las fatales, de esas que terminamos aconsejando y después dejando… alejándonos en hora buena. Y están las especiales  esas que se quedan y no nos abandonan, son indelebles, están siempre en nuestra mente y en nuestros corazones.

Amigos y amigas, gracias por estar y ser parte de mi historia.

Afortunados los que tenemos amigos, que reparan el corazón y nos alivian el alma.

A todos los que contamos con esa fortuna debemos celebrarlo.

Hoy quiero sentirme feliz por reconocer a mis amigos, soy bendecida por contar con su amistad.

Mi café hoy sería contigo.

A lo largo de la vida aparecen y desaparecen personas que te acompañan en esta aventura llamada vida.

“A veces recordar, es vivir”

Yo por fortuna, o al menos eso creo, las más importantes, se han mantenido en contacto y han permanecido de manera constante en mi línea del tiempo.

Hay otras, que por la distancia no están en la cotidianidad del día a día, pero cuando te los encuentras o los vuelves a ver, es como si la distancia no hubiera existido jamás y la amistad esta perfecta. Es tan cercano como si el día anterior se hubieran visto. Eso es maravilloso sentir siempre que el vínculo y el amor siguen perfectos en esa relación de amistad.

Pero hay otras amistades, que se esfuman, las pierdes y aún no entiendes por qué permitiste que eso pasara. Piensas siempre “Si juntos… nuestra amistad era mágica, si eramos realmente tan buenos amigos”…. esas son las que realmente uno extraña.

Es cierto, hay relaciones de amistad que se transforman a lo largo del compartir, en el proceso se invierten o se cambian los roles y a veces uno de los dos asume otro rol en la relación y lo que empezó siendo de un modo… culmina de otro.

Hoy confieso que en el marco de disfrutar mi delicioso y acostumbrado café vespertino … extrañe a un gran amigo que perdí.

Da nostalgia saber que hay cosas que pasan, que uno no quisiera que terminaran como culminaron o sucedieron.

Por eso lo vivido, comido, conocido y disfrutado, nadie te lo quita. Me quedo con los recuerdos y todas las tertulias de cada café que compartimos. Me quedo también con la enseñanza que debemos disfrutar de la vida y de cada momento y personas que nos rodean a plenitud…. así los resultados o las cosas, no salgan como aveces uno espera.

A pesar de que no sabremos que pasará mañana. Aún podemos decidir con quién podemos compartir nuestro café hoy.

Indudablemente…. Mi café hoy hubiera sido contigo.

“Loca”

“Todos tenemos algo de locura”

Loca se sentía. Loca le decían y Loca la veían.

Su coherencia ya no era parte de su herencia. Lo era ahora su demencia, su poca paciencia llena de ausencias, pues estaba en decadencia.

Loca, porque sus pensamientos estaban sin fundamentos, cada vez más llenos de malos momentos, hasta violentos.

Pero era loca y su locura le permitía hacer lo que quería ya no dormía, poco comía y sus pasos no corrían. Se sentía excluida y su vida destruida.

Sus palabras sin sentido, sus movimientos con ruidos y su corazón con más latidos. Así pasaban sus días, pues ella ya no salía, no la veían y ni la vestían.

Loca, más loca cada día. Le canta a sus amigos, esos que solo ella ve y escucha, con los que se ríe, se desvela y lo hace a cappella. Creando melodías que suenan como sinfonías, eso le quita su agonía dándole instantes de armonía.

Loca. Loca, es como una roca que aunque se equivoca a ella no la tocan y su ser no se provoca.

Sigue loca … invoca con su boca lo que dice que se queda grabado en todos los que la han escuchado: “Así acaban las que aman, cuando entregan el ALMA al que no las AMA… LOCAS”.

Hay dias de días!

¡Días de lluvia y de sol!

Hay días en donde la alegría te llena de energía y todo tu cuerpo tiene una emoción; que sientes que todo es posible. Tu corazón se siente grande, feliz y lo transmites con una inmensa sonrisa, que se dibuja en el rostro iluminando todo tu cuerpo. Todo se lo ves de colores vibrantes y radiantes. Deseas contagiar a todos con tu alegría y gritarlo a los cuatro vientos.

Pero hay otros… que el corazón lo sientes pequeño y apretado, tu energía está más bien en corto circuito y toda tu conexión esta llena de emoción y la limitas a querer llorar para pasar la pena y si eres de los que no llora, al menos; deseas estar encerrado sin ver a nadie para no tener que ser descortés o malcriado a la hora de tener que intercambiar palabras, o por la cara fatalista que durante este bajón nos acompaña, eso sin mencionar del poco tacto o poco filtro que tenemos al verbalizar cualquier cosa que se pase por nuestra mente en ese momento y los resultados pueden tener efectos secundarios; cómo de tirar bombas cargadas de dolor, rabia, sátira o desprecio, con cada expresión o comentario que tenga uno que compartir. Todo se ve negro. Y uno está con el termómetro de pocos amigos.

Hay días de días, con el tiempo todos pasan. Con la edad aprendes a seleccionar con qué te quedas, con qué vivencia, con qué experiencia, hasta terminas contando un anécdota de lo vivido, que en algún momento se convierte en una narrativa conocida que quiere ser organicamente compartida una y otra vez..

Días buenos o malos; tenlo por seguro, siempre se pasará por algo, y descubrirás otro montón de cosas… especialmente de uno mismo.

Pero los días que más agradecemos, son esos en los que realmente a pesar de lo malos, a pesar de las circunstancias, no te sentiste sólo; te sentiste querido e importante para alguien, que realmente te demuestra que le importas y que está presente en cada instante de tus días porque te apoya, justo, en los días más complicados y difíciles de tu existencia.

Cuando lo reconoces… y percibes lo afortunado de tener a esa persona!!…

Lo agradeces cada día, como si fueras un ser bendecido y único e irrepetible mente preferido. Como lo eres.

Ser mejores humanos

Debemos tener acciones reales que transforman.

Percepciones equivocadas las que nos hemos creido, heredado, creado y comprado.

Percepciones que convertimos en realidades que nos alejan de nuestro verdadero propósito.

Vivimos como zombis dejándonos llevar por lo que nos dicen, lo que nos rodea, lo que compramos como parte primordial para pertenecer.

Sin preguntarnos o tener alguna reflexión de que pasa si todo lo que creemos no es real, no es verdad y que lo que vivimos es un plano retenedor, una ilusión un escenario de mentiras que no nos permite pasar al siguiente nivel. Porque lo que estamos haciendo como sociedad esta mal y pareciera que no nos damos cuenta.

Tanta indiferencia no puede continuar. Por eso creo que nuestras acciones son justamente lo que nos está limitando, bloqueando o paralizando para lograr nuestro máximo potencial.

Que pasaría si elegimos despertar. Si rompemos con todas esas creencias y nos desasemos de todos los miedos, rabias, dolores, creencias, etiquetas y del EGO para querer tener el control. Si nos receteamos y borramos todo lo malo.

Y destruimos y descartamos todo lo que pensabamos y creíamos que era lo importante, lo aprendido, lo nice, lo inn, lo hecho hasta este momento para poder liberarnos de los pensamientos obsesivos, negativos, indovidualistas, clasistas, racistas, que solo daño nos han hecho, de clasificarnos, juzgarnos, de sentirnos mejores o peores, superiores o inferiores, vamos pisoteando y después estamos con culpa, con impotencia, llenos de traumas y vacíos. Nos hemos vuelto pobres y llenos de basura y dolor.

Si eligiéramos la libertad de pensamiento y acción sin juicios, sin calificativos o suposiciones y sólo nos dejaramos llevar por una energía superior de amor, sin EGOS… egoísmos, sin divisiones y limitaciones.

A dónde llegaríamos?

Podríamos pasar a otro nivel de conciencia?

Si nuestras creencias son lo que nos limita, los miedos nos paralizan y la rueda se repite y vivimos en piloto automático.

Hemos dejado de conectarnos al verdadero suitch para estar desconectados con nuestra escencia, con nuestra fuente, con el universo, con la madre naturaleza y con  nuestros seres queridos.

Ya sabemos a dónde nos ha llevado esto. Ya vemos los resultados de hogares disfuncionales, relaciones desechables, incremento de suicidios, enfermedades, odios, guerras, pobreza, desigualdad, violencia y depresión, por no hablar de lo que hemos hecho con el medio ambiente y los animales.

Somos destructivos porque elegimos ser egoístas, ciegos, sordos y testarudos. Actuamos mecánicamente, de manera prepotente. Nos creemos muy inteligentes y nos alejamos de lo verdaderamente importante.

Sin embargo, no todos están como robots; hay seres humanos bonitos que lograron un despertar de conciencia colectiva en donde ayudar, amar, sanar y reparar son sus objetivos y están trabajando por enseñarnos que tenemos el don de elegir. Que aún podemos despertar y ser conscientes para cambiar, para sumar y no restar.

Cada vez que nos conectamos con pensamientos negativos, le damos poder a detractores que nos chupan la energía y nos cargan de mala vibración.

Suena como una película futurista pero es tan fácil contaminarse de la mala actitud, de los pensamientos adictivos que nos generan estrés y ansiedad. De relaciones tóxicas y convivencias violentas y agresivas. Estamos educando en carencia a nuestros pequeños, los estamos contaminando con nuestra porquería porque no entendemos lo relevante e importante que es cambiar los contenidos que consumimos, las palabras que seleccionamos las emociones y sentimientos que elegimos para marcar la diferencia y empezar aportar nuevos significados de compartir, de relacionarnos, de colaborar de reinventar y concretar nuestras acciones eliminando todo lo que nos limita para ser mejores seres humanos.

¿Qué clase de sociedad estamos dejándole nuestros niños?.

¿Qué clase de ejemplo somos para ellos?

¿En que nos hemos convertido?

Yo quiero ese despertar de consciencia y quiero ser cada instante de lo que me quede de vida un mejor ser humano y tú?

Inmóvil. Aventurera.

… Y un día te dejas sorprender
por el universo!!

Días de inmovilidad, de pereza total e inercia absoluta, en donde es mejor ni pensar y en donde la luna tiene la culpa, así es más fácil procesar esta forma de actuar que al parecer no quiere pronto pasar.

Días como aventurera, con una energía que de repente me llena de adrenalina y me pongo como una bailarina, una que no quiere parar, saltar, comer, jugar, sonreir, cantar, amar, sin parar, tiempo de hablar, gritar y vivir aventuras sin planificar. La culpa ahora es del sol ese que se conecta y activa haciéndome sentir más viva.

Entre la luna y el sol… inmóvil aveces pero más una aventurera que crece.

Día y noche se mezclan; despierto a la hora de dormir y sueño justo a la hora del despertar.

Un mundo al revés. Y lo vivo un día a la vez. Uno que ya no juzgo, ni cuestiono.

Pero tampoco lo abandono. Lo disfruto, me acopló y soplo a ver que melodía toca el viento, ese que siento, que pasa a mi lado con sabor a helado; de ese rosado, ya no me miento, camino sin escarmiento y sin lamento.

Seguiré con días así; tan inmóvil y tan aventurera. Porque asi lo decidí y al final soy feliz pués una guerrera al fin me sentí!